Hoy con mis nuevos compañeros de trabajo ha salido el tema estrella, aquel con el que me brillan los ojos y se me cambia la cara, que no es sino otro que el arte de viajar. Todos tienen mucho mundo recorrido, pero como salió el tema Nueva York ya no solo me brillaban los ojos, sino que se me dilataron las pupilas como a los gatos!

COn respecto a Nueva york no sabía si eran imaginaciones mías o bien una coincidencia de personas con gustos similares, el caso que ya lo viví con personas en directo y también a raíz de los comentarios que dejáis en el blog, Nueva York es una ciudad donde nadie se siente extranjero, y lo puedo corroborar.

Básicamente una ciudad hecha casi al cien por cien de inmigración, ya sea de primera, segunda o tercera generación, con infinidad de acentos, infinidad de culturas e infinidad de puntos de vista al fin y al cabo solo pueden crear una ciudad abierta, con sus micro-mundos y sus pequeñas comunidades pero donde nadie al fin y al cabo te va a mirar raro por tu acento de inglés, aun cuando ni siquiera hables inglés.

Eso define la ciudad de Nueva York, y la frase que me dijo mi nuevo compañero de trabajo se clavó en mi pecho como una lanza:

“One You Step in New York, You Become a New Yorker,,

Que gran verdad…