octubre 2007


De pequeño me han fascinado las estaciones de trenes, el aeropuerto, esa gran mole tan lejana y fría me pillaba demasiado lejos de donde vivía. Una estación puede ser un encuentro, una despedida, una esperanza, una desilusión, una lágrima, pero está claro que no deja a nadie indiferente. Me encanta el movimiento,  ver a la gente correr para abrazarse cuando va a ver a un ser querido y como no me encanta ver los trenes salir y llegar a la estación. Una estación la comparo con el romanticismo que tiene escribir una carta escrita de puño y letra, es algo que aunque pasen los años nunca quedará desactualizado aunque pueda tener sus vaivenes.

Éste vídeo lo encontré youtubeando (para variar) y me fascinó. Puede parecer una ridiculez, pero cada vez que le doy al botón de repetir y lo vuelvo a ver siempre encuentro una historia nueva, una situación distinta en cada una de las personas que hay ahí. Está grabado en la Estación Central de Nueva York, una de las grandes maravillas de Nueva York de la que nunca me cansaré de escribir y alabar. A Jacqueline Kennedy /Onasis le debemos que siga en pie y no cayese en las garras de la especulación como sufrió su hermana grande, la Pennsylvania Station en 1964.

Por cierto, hablando sobre transporte comentar que hace un par de semanas, la compañía Delta Airlines saltó al ruedo en la prensa malagueña anunciando el primer vuelo comercial directo entre Málaga y Nueva York – JFK. Hace tiempo que perdimos el enlace directo con esa ciudad después de la aventura de AirPlus Comet, así que la alegría en el sector turistico no solo malagueño sino andaluz os la podéis imaginar.

 

Era un secreto a voces, que el tercer aeropuerto de la península y el cuarto del país estaba a punto de recuperar lo que se le arrebató hace un par de años, la puerta de entrada a Andalucia (y viceversa) de turismo trans-oceánico sin la dichosa parada en Madrid-Barajas. Ésto va a ser beneficioso para todos, no cabe duda, el sector turístico ya se esta frotando las manos y yo comienzo a desempolvar mi tarjeta de Delta esperando a que se estrene la ruta 😀

Otro vídeo, este de un anuncio de Delta que siempre me ha encantado, aunque en francés y un tanto antiguo (del 94) sigue siendo una auténtica gozada para la vista y para el oido, a disfrutar y buen comienzo de semana! 😉

¿A que entran ganas de volar? 😀

A mas de uno si habéis estado en Nueva York os sonará la palabra Rush Hour, es maldita palabra para algunos, motivo de gozo para otros entre los que me incluyo yo. Rush Hour no viene a ser otra cosa mas que la hora punta, es decir o bien en la mañana o bien en la tarde cuando la gente entra o sale del trabajo.

A mi personalmente me encantaba y me sigue encantando el ver las estaciones de metro escupir gente como si fuesen hormigas, es una impresión que difícilmente puedo borrar de mi retina, el ver a la gente haciendo cola para entrar a una estación de metro y una vez dentro el estar enlatados como sardinas, nunca mejor dicho debido al color de los vagones del metro neoyorkino. Cada uno va a su bola, que si uno con su iPod, que si otra con el libro, el que viene del conservatorio y lleva su violín, la que viene de su entrevista de trabajo, el ciego, el afroamericano, la china, simplemente uno se zambulle en la salsa neoyorkina y su fauna tan peculiar. Un metro dice mucho del tipo de ciudad, pero su sistema de transporte mucho mas, nos hace ver el que fue, que es y que será la ciudad en un futuro a corto plazo.

 

A modo de cifras, decir que un 75% de la población neoyorkina carece de coche frente al 8% a nivel nacional por lo que el commute, la otra palabra sagrada del diccionario neoyorkino, se hace aun mucho mas necesario. A modo grosso, de los casi 20 millones de habitantes que tiene el área metropolitana de Nueva York, solo 1,9 viven en la isla de Manhattan, que es la que emplea a cerca del 80% de la población metropolitana. Ahí podéis encontrar la respuestas a las colas del metro, autobús, coches, bicicletas (que curiosamente transportan a 120.000 personas al día!), ferries y helicópteros. Aun así, me flipaba contemplarlo desde las alturas de Lexington con la 47, mi nido de aguilas donde divisaba la locura neoyorkina en todo su esplendor.

Aqui pongo un video que me encanta, cada vez que lo veo me recuerda a eso, al Rush Hour de Nueva York, a disfrutar 😀

Soy un YouTube fanatic, siempre escavando e indagando pero el hallazgo que hice hoy sobrepasó todas mis expectativas. Ver a los cantores de Hispalis junto a Locomia y varias Toñis bailando en una piscina de plastico en un mismo video es IMPAGABLE!! Yo le doy mi voto para que el consejo de “sabios” la incluya como letra para nuestro himno nacional! ¿Alguien se apunta?