Hoy, miércoles, 12 de Septiembre de 2007 nos levantamos con la resaca del aniversario del fatídico 11-S, conocido en los EEUU como el nine eleven. Aquel atentado, sangriento y orquestado con muy mala leche para hacer el mayor daño posible, se puede considerar facilmente como un atentado mas, uno de esos como una guerra injustificada, un atentado injustificado o un asesinato injustificado (¿acaso alguno es justificable?) que llenan nuestros periodicos, internet, radios y televisiones masivamente y diariamente.

La principal diferencia de este atentado contra las torres gemelas y el pentagono es la repercusión mediática que ha tenido y sigue teniendo, pero sobretodo en las consecuencias del día a día de cualquier familia media. Posiblemente haya sido el ataque terrorista de disfusión casi en directo mas seguido de la humanidad, quien no ha preguntado, ¿oye, tu que hacias o como vivistes el 11 de Septiembre de 2001? Esos hechos nos han llevado a 2 guerras, ninguna de las dos concluidas, incremento de precios, inestabilidad, un mundo mas inseguro pero ante todo una merma en las libertades de las personas y sangre y mas sangre derramada.

Esto es lo que mis ojos vieron el 11 de Septiembre de un año cualquiera, un circo sin leones ni acrobatas pero con muchos payasos…

Lo que mas puede doler no son los mensajes, con los que se pueden estar mas o menos de acuerdo sino el hecho de ver a familiares contemplando el circo en el que se convierte el bajo Manhattan cada 11 de Septiembre.

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